sábado, 18 de junio de 2011

Strawberry Summer




Tres de la madrugada…. El espejo que es mi ventana muestra los estragos de la noche… Mi mano recorre mi cabello con vanas esperanzas de darle la forma que alguna vez tuvo. Suspiro y lo dejó caer como quiera… ya estaba en casa y todos mis esfuerzos habían sido reducidos a sombras brumosas bajo mis ojos decepcionados. Mi bolso, mis ropas…  Empapados… Mis cosas abandonadas… Y pensar que el agua se enfriaría hasta el punto de sentirla fría realmente… 

Una de la madrugada… Mi mirada ya no sabe donde esconderse, a donde huir… Aquello no podía estar pasando… Mi perfume disuelto entre las gotas de lluvia, mi entusiasmo ahogado en hielo raspado, coloreado al igual que mis uñas y con un extraño sabor a fresa imposible de distinguir entre lo natural y lo artificial…. Pero de fresa… Definitivamente… Escapar o tercamente permanecer…  Una contradicción que en esos momentos, derretida, se mezclaba en mi cabeza… Tal vez si sólo lo ignoraba, pero como duele…

Once de la noche… Qué importa ya... Entre risas vacías y una actitud positiva ante la vida se podría engañar al fracaso rotundo. Había superado ese instante en el que las cosas pierden su importancia y lo único relevante es disfrutar cínicamente a costa de mis vanos esfuerzos. Podría lanzar la incertidumbre en el próximo bote de basura. Una rápida conversación telefónica había sido suficiente para disipar la esperanza rosa… Así que no tenía de que más preocuparme… Ahogar horas en carcajadas, minutos en viajes psicodélicos y destellantes de luz, segundos en algodones de azúcar de fresa…  Obviamente de fresa…  Ya acabaría el día… No era necesario llorar por agua derramada, de eso me encargaría luego…

Nueve de la noche… Aun demasiado pendiente de los sujetadores de mi cabello, aun manteniendo mi sombrilla en alto, tratando a toda costa de evitar  que la lluvia lavara  mi entusiasmo... Aun la inseguridad jala de la manga a la incomodidad, lanzándole miradas sutilmente inquisidoras que buscan una respuesta satisfactoria que le diera un sentido a todo aquello… Cómo réplica absoluta sólo tengo el silencio… y tal vez una mala actuación a la hora de ignorar… ¿Hablas en serio? No puede ser…  Fe, fe, también yo puedo tenerla… Es lo único a lo que puedo aferrarme…

Siete de la noche… Dedicada a mi tarea como en meses no lo hacía… Ilusiones en forma de mariposas color de fresas revoloteando a mí alrededor… Como fresas sería… Pendiente de los detalles, de que cada cosa estuviera en su lugar para poder alcanzar un aire de perfección absoluta… Un aire de dulzura y belleza sutil… Un destello de luz, el aroma y el tacto de suaves rosas, mis ojos negros expectantes, hipnotizadores… Lo había logrado… ¿Lo había logrado…?

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