viernes, 15 de abril de 2011

A Capella



-Cállense… -Me hablan al oído desde lo profundo de mi mente y ya no las aguanto más. Sujeto mi cabello con desesperación, ahogo mi rostro entre mis brazos. 

-Cállate, cállense… -Murmuro. Cállense antes de que comience a gritar, por favor… Antes de que mi voz se desvanezca entre sollozos y gemidos lastimeros. ¿En qué momento…?

-Deténganse… Deténganse, por favor… ¡Deténganse! –Grito. Pierdo el control… -Déjenme, déjenme… 

-Por favor déjenme o devórenme de una vez… Es una tortura.

-¿Mujer? –Llegaron, están aquí.

-¡Váyanse! –La puerta… No, la puerta no… Retrocedo, me alejo para esconderlas conmigo. -¡No, váyanse! –No se acerquen, no se han ido aun, por favor…

-¡¿Mujer?! –Él… ¿En qué momento…?

-¿Niña…? –Lim, ayúdame Lim…

-¿Ayuda…? ¿De nosotras…? Avergüénzate… -Silencio, silencio… Están aquí… Él está aquí, siento su calor, su calidez… Reacciono con violencia…

-¡Corazón! ¿Qué pasa…?

-¡Cállate! ¡Cállense…! –Retrocedo, las paredes se cierran a mí alrededor… Retumbo torpemente… Las cosas caen, revientan en mil pedazos… Se esparcen por el suelo. -Aléjense… - Aléjense que aun no sean ido…

-Avergüénzate de lo que eres… -De lo que son, de lo que somos… -De ti… de lo que somos… -Aferro mis cabellos con fuerza, escondo mi rostro entre mis brazos… -¡Cállense!

-Mujer, escúchame… -Sólo existe Él… Sólo existe Él… ¿Dónde están Lim, Corazón…?

-Los ignoras… -No… -Los ignoras, no te interesan…

-¡No! ¡Cállate! ¡Cállense…! –Lim, Corazón… ¿Dónde están…?

-Cálmate Niña… ¿Qué pasa…? Su voz serena, serena como el agua… Lim, Lim ayúdame por favor… Te lo suplico… -¿Hombre…? –No, Él no… ¿En qué momento…?

-Mujer ven… -Se acerca de nuevo, me aferro a la pared buscando escapatoria… ¡Suéltame, suéltame…! No me hables, no me mires, no se han ido… Empujo y golpeo… Débil, soy débil, que débil soy…

-¡No me toquen! –Por favor, por favor… -Por favor… -Huyo de sus brazos… Vidrios y más dolor… Pero dolor del que existe y no imagino, dolor que las aleja… Calor, calor… Un dolor cálido… calidez, calidez reconfortante…

-¡Mujer escúchame! -¿Por qué sólo tú? ¿Dónde están Lim, Corazón…?

-No te interesa, no te engañes… -Mentira, mentira… No es cierto… -No te interesan… -Mentira…  

-No desde ese momento… -Ecos que hablan en desorden. Mi propia voz en diferentes tonos…

-¡No es cierto! ¡Cállate! ¡Cállense! -Lim sálvame, por favor... -¡Lim...!

-Aquí estoy Niña, tranquila... Tranquilízate... –Su voz serena como el agua, como un manantial impasible… Sálvame…

-¡No me toques…! –No se han ido aun…

-¡Corazón…! –Corazón ayúdame, por favor… No es cierto lo que dicen, no les creas…

-Mujer tranquilízate, aquí estoy… -¡No me toques, no me toques…! Tu calidez, igual al calor de los vidrios, al dolor de los vidrios… Lo desvaneces, lo creas… ¿Eres su cómplice…? Las alejas, las haces gritar, las escucho retorcerse en mi mente… ¿Por qué? ¿Por qué…? ¿En qué momento…?

Empujo, retrocedo, me alejo… Necesito una escapatoria… El baño, la puerta… Mis pies manchan el suelo con mi dolor… No quiero tu calor, sólo el calor de los vidrios… Agua, agua, fría, fría…

¡Niña! ¡Mujer abre! ¡Niña, niña! ¡Dios mío! ¡Abre o la botaré! ¡¿Corazón?! ¡Niña! ¡Mujer! ¡Hagámoslo, Hombre…!

Lim, Él, Lim, Corazón, Él, Corazón, Lim, Él, Lim…

Un golpe, se repite… Déjenme, por favor… Golpe, golpe… No se han ido… Tiemblo, el agua adhiere mis cabellos y la tela a mi piel… Tiemblo entre espasmos y sollozos… Golpe, golpe y el crujido final de la derrota...

-¡Mujer!Fría, agua, fría, agua, fría…

-Calor, calidez, calor, Él, Él, Él… -No… no quiero, no lo quiero…

-¡Cállate! ¡Cállense…! -¡Váyanse! ¿Por qué vuelven?¿No endienten…? Aun siguen aquí…

-Niña… -Lim… Lo siento… -Niña linda… -Lo siento Lim, lo siento…

-¡Corazón! –Lo siento Corazón, lo siento…

-Ridícula… -La calidez resbala por mis mejillas, el dolor por la planta de mis pies… Aun bajo el agua fría… Sollozos…

-Ven mujer, ven… -Calidez bajo el agua fría, su calidez bajo el agua fría… Aun bajo el agua fría… ¿Por qué? ¿Por qué…? ¿En qué momento…? –Shh shh, ya ya…

-Eso… aférrate a Él… -Cállate… Cállense… -Deja la hipocresía… -Lim, Corazón… -¿Para qué los quieres…?

-Sácala hombre… Se van a enfermar… -Lim… Lim, Lim…

-Ven mujer, ven… -Sollozos, mis dedos se aferran desesperados como garras. –Ven, yo te llevaré… ­-Siguen aquí…

-Ridículo, ridículo… Ridícula… -Lo soy… -Nos aceptas… -Cállate… Cállense…

-¿Corazón…? –Lo siento Corazón…

-Ellas no me dejan… -Susurro. Mi voz ahogada en el barboteo del agua.

-¿Quiénes mujer…?

-Niña  linda… Tranquila, ahora no… -Lim, escúchame por favor…

-Ellas me obligan… me hacen hablar… Ellas… -Espasmos, sollozos, cierro los ojos con fuerza, me aferro a su calidez… Cómo duelen mis pies… Gimo…

-¿De quién hablas, mujer…? –Él…

-Hombre… -Lim…

-Están empapados… Salgan… -Corazón…

-Escúchame, ahora que puedo… -Mi mente se apacigua… ¿Cuánto antes de que vuelvan?

-Niña…

-Mujer…

-Tranquila, Corazón…

-Tú, Él… -Lo siento, lo siento… -Lo siento… No sé por qué… Por qué… No sé en qué momento…

-Que orgullo, que orgullo…



Aquí estoy de nuevo intentando retener suspiros que no se deciden entre mostrar frustración o en cambió un desamor inexistente al que le invento nuevos nombre con cada nueva página de la novela que escribo…
Aquí estoy de nuevo escribiendo en un momento inadecuado, exprimiendo esto que intento descubrir en mi misma para que gotee en blancos pergaminos y manche la superficie con tinta hecha de jugo de limón…

¿Hace cuanto converso en primera persona? Tal vez sean las famosas malas mañas que algunos dicen son contagiosas… Tal vez sea la aceptación de que no soy solo una y lucho contra las otras, tratando de convencerlas con argumentos racionales que invento como reflejo de mis propios sentimientos retorcidos, desordenados y ridículos… 

Solo sé que nada sé… Una frase abominable… Solo sé que no quiero saber lo que sé… Se acopla más a mí… Sé que quiero saber, sé que no sé, se que ignoro saber, se que prefiero saber sin saber que sé… Ser o no ser depende del saber o no saber… Pero soy porque estoy convencida de que los demás no son y para ser entonces también sé que sé…

Basura, basura, basura… Sé que sé aunque ignore que lo sé. Eso es un hecho que no tiene más misterio… 

Ya me aburrí de esta estupidez…